Retorno condicionado y agresiones digitales marcan el panorama del periodismo en 2026 según informe de FLED

Al menos tres periodistas nicaragüenses en el exilio han iniciado gestiones para negociar su retorno al país, tras varios meses sin empleo y ante el desgaste que implica permanecer fuera según detalla la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED) en su primer informe trimestral 2026.

El documento detalla que en uno de los casos documentados, el regreso ya se concretó mediante un acuerdo que establece que la plataforma informativa de la persona periodista difundirá únicamente contenido favorable al gobierno.

Entre enero y marzo de 2026, FLED documentó 44 casos de agresiones contra medios y periodistas independientes. Durante este período, se mantuvo un entorno restrictivo para el ejercicio del periodismo y las libertades fundamentales, caracterizado por el fortalecimiento de los mecanismos de control y la persistencia de ataques digitales cada vez más violentos, misóginos y burlescos, provenientes de voceros oficialistas y cuentas afines al sandinismo.

En este trimestre no se registraron nuevos exilios, sin embargo, esto no responde a una mejora en las condiciones del país, sino a una reconfiguración del escenario. «Muchos periodistas, especialmente de mayor edad, permanecen en sus viviendas bajo vigilancia o medidas restrictivas, mientras que otros deben presentarse diariamente en delegaciones policiales ante la imposibilidad de salir del país».

Periodistas han reducido su exposición pública

El documento advierte que durante el primer trimestre de 2026, voceros oficialistas retomaron el uso de plataformas digitales para desacreditar, presionar y amenazar a periodistas y medios independientes. Espacios como “La Verdad Verdadera” y “El Búnker de Stalin” funcionaron como canales desde los cuales se difundieron estas agresiones de manera sostenida.

Señala que las mujeres periodistas enfrentan formas específicas de agresión, con ataques cargados de violencia de género que incrementan su nivel de riesgo. Ante el aumento de la violencia, varios periodistas han reducido su exposición pública como medida de protección para resguardar su seguridad y la de sus familias.

Según el informe, el periodismo nicaragüense continúa enfrentando problemas estructurales, entre ellos el desempleo en el exilio, la precariedad económica, la incertidumbre migratoria y la pérdida de acceso a servicios básicos como la salud. Estas condiciones obligan a muchos periodistas a buscar alternativas fuera del oficio o a trasladarse a terceros países para garantizar su seguridad, afectando directamente tanto su ejercicio profesional como su vida personal.

El documento también incluye una entrevista con el periodista Pedro Joaquín Chamorro, columnista de La Prensa, quien reflexiona sobre los 100 años del diario y las condiciones en las que ha logrado sostenerse pese a la censura, los ataques y el exilio de su redacción.

Desde FLED reafirmamos la importancia de continuar documentando lo que ocurre en el país y de acompañar a quienes informan en condiciones adversas. Demandamos al Estado cesar las estrategias de censura y ataques, promover el respeto a la diversidad de voces y garantizar el ejercicio pleno de las libertades fundamentales y los derechos humanos.