Internet y libertad de prensa

Internet: el último espacio para el ejercicio de la libertad de prensa en Nicaragua 

En Nicaragua, internet se ha convertido en uno de los últimos espacios disponibles para el ejercicio de la libertad de prensa. En medio del cierre de medios de comunicación, la persecución contra periodistas y las restricciones sistemáticas a las libertades fundamentales, las plataformas digitales continúan siendo un canal esencial para investigar, documentar e informar, la realidad del país.  

Durante los últimos años, el progresivo desmantelamiento de las garantías democráticas ha reducido a su mínima expresión las condiciones para el periodismo independiente. En este escenario, internet ha adquirido el papel central para la continuidad del trabajo periodístico y la circulación de información independiente. 

Los medios digitales y las redes sociales han permitido mantener abierto un flujo informativo que el Estado de Nicaragua y todas sus instituciones no ha logrado eliminar por completo. A través de estos espacios, periodistas dentro y fuera del país continúan informando a la ciudadanía, visibilizando abusos de poder y violaciones a los derechos humanos pese a las condiciones adversas. 

Sin embargo, el acceso a internet en Nicaragua continúa siendo limitado y desigual. Amplios sectores de la población enfrentan dificultades de conectividad debido a factores económicos, territoriales y de infraestructura, especialmente en zonas rurales y comunidades alejadas. Esta brecha restringe las posibilidades de acceso a información independiente y profundiza las desigualdades informativas dentro del país. 

Medios oficialistas intentan ganar terreno

En muchos de estos territorios donde la conectividad es escasa o inexistente, los medios oficialistas mantienen mayor presencia y capacidad de alcance, consolidando un entorno donde la información circula de manera limitada y sin ninguna oportunidad de contraste.  

A lo anterior se suman las agresiones en el entorno digital que desde la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED) hemos documentado y denunciado de manera constante. Las campañas de desinformación, el acoso coordinado, la vigilancia y los ataques digitales contra periodistas y medios buscan trasladar la censura al ámbito virtual, generando miedo, desgaste y autocensura entre quienes ejercen la labor informativa.  

De igual manera, la aplicación de leyes represivas y mecanismos de control limita el ejercicio de la libertad de expresión en línea y obliga a periodistas, defensores de derechos humanos y ciudadanía a recurrir a medidas extremas de seguridad digital para proteger su información, sus comunicaciones y sus fuentes. 

En este Día Mundial de Internet 2026, consideramos necesario reflexionar sobre la importancia de preservar los espacios digitales como territorios fundamentales para el ejercicio de la libertad de prensa y el derecho ciudadano a la información.  

En contextos de censura y restricción de libertades, garantizar un internet libre, accesible y seguro también implica defender las condiciones mínimas para el periodismo independiente y para el derecho ciudadano a estar informados. 

¡Un Internet más libre empieza con un clic más responsable!