En Nicaragua, el periodismo sigue bajo presión en el Día Mundial de la Libertad de Prensa

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa 2026, la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED) subraya que ejercer el periodismo independiente sigue siendo una profesión de alto riesgo tanto en Nicaragua como en el exilio.

De acuerdo con la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026 de Reporteros Sin Fronteras (RSF), Nicaragua pasó del puesto 172 en 2025 al 168 en 2026. Aunque este cambio supone un ascenso de cuatro posiciones, no refleja una mejora en las condiciones para el ejercicio periodístico, sino cambios en las formas de control, cada vez más orientadas a la autocensura, la presión indirecta y mecanismos menos visibles de restricción.

Solo en el primer trimestre de 2026, FLED documentó 44 agresiones contra periodistas y medios independientes en Nicaragua, lo que expone la persistencia de restricciones al ejercicio del periodismo. Estas agresiones ocurrieron principalmente en el entorno digital y se expresan a través de ataques, burlas y campañas de descrédito impulsadas por actores afines al oficialismo.

Este deterioro en la libertad de prensa también ha sido documentado por  organizaciones internacionales como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en el Índice de Chapultepec 2025 que ubica a Nicaragua entre los países con menores garantías para el ejercicio periodístico, dentro de la categoría “Sin Libertad de Expresión”, y advierte sobre un entorno marcado por presiones políticas, acoso judicial y riesgos crecientes para periodistas.

En la misma línea, el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de la ONU señala que periodistas y trabajadores de medios forman parte de sectores perseguidos en una estrategia estatal orientada a silenciar voces críticas, mediante vigilancia, amenazas, campañas de difamación y mecanismos de control que se extienden incluso al exilio.

Nicaragua en el contexto de un deterioro global

Nicaragua se mantiene, por segundo año consecutivo, como el país latinoamericano con la peor puntuación en la clasificación, ubicándose en la última posición de la tabla regional de América Latina, por detrás de Cuba (160) y Venezuela (159), naciones donde la libertad de prensa también se encuentra en niveles críticos.

RSF advierte que América Latina es una región marcada por la violencia contra la prensa: los gobiernos no solo fallan en proteger a los periodistas, sino que frecuentemente se convierten en agentes de presión y restricción.

La organización señala que, a lo largo de los años, el panorama se ha ido oscureciendo de manera progresiva y, aunque persisten prácticas como el asesinato y el encarcelamiento de periodistas, las formas de presión han evolucionado hacia mecanismos más sutiles y sistemáticos de control.

Frente a estas realidades, es necesario fortalecer las condiciones para el ejercicio del periodismo mediante garantías legales efectivas, mecanismos de protección para periodistas y el cese de prácticas de hostigamiento y estigmatización, a fin de asegurar condiciones mínimas para informar sin restricciones.

FLED demanda al Estado de Nicaragua garantizar el derecho de la ciudadanía a informar y a ser informado, respetar el libre ejercicio del periodismo y asegurar condiciones adecuadas para su desarrollo, en cumplimiento de los compromisos asumidos en materia de libertad de prensa y derechos humanos. La comunidad internacional debe mantener la atención sobre la situación de la libertad de prensa en el país y contribuir a la protección de quienes ejercen el periodismo en contextos restrictivos.