Día Nacional del Periodista 2026: informar no es delito, es un servicio a la ciudadanía
Este 1 de marzo de 2026, en ocasión del Día del Periodista Nicaragüense, desde la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED), reconocemos la valentía, el rigor y la persistencia de los hombres y mujeres de la prensa independiente que, en medio de un contexto adverso, continúan informando con responsabilidad y compromiso público.
En Nicaragua, ejercer el periodismo independiente implica hoy asumir riesgos personales y profesionales. A pesar de las sistemáticas formas de censura, hostigamiento y violencia, los periodistas nicaragüenses mantienen intacta su vocación de servicio y su compromiso con las audiencias, defendiendo el derecho inalienable de la ciudadanía a recibir información veraz y oportuna.
En 2026, al igual que durante los últimos ocho años, esta conmemoración ocurre bajo un escenario de restricción sistemática al ejercicio de la libertad de prensa. FLED ha documentado un patrón sostenido de vulneraciones que incluye agresiones digitales, amenazas, campañas de estigmatización, vigilancia, restricciones al acceso a la información pública y represalias administrativas contra medios y periodistas.
Estas acciones, que abarcan desde la cancelación arbitraria de personerías jurídicas hasta la confiscación de bienes y medios de comunicación, no son hechos aislados. Configuran una estrategia de asfixia institucional orientada a reducir el espacio cívico, debilitar la rendición de cuentas y erosionar el debate público. A través de discursos estigmatizantes y acciones coordinadas por voceros y estructuras afines, se ha buscado desacreditar y criminalizar el ejercicio periodístico.
En este escenario, FLED ha acompañado de manera constante el trabajo de periodistas y medios independientes mediante la documentación de casos y su visibilización, el seguimiento a situaciones de riesgo y la asesoría en materia de protección. Sostener el periodismo libre no depende únicamente del coraje individual; requiere redes de respaldo, cooperación y solidaridad que garanticen la continuidad del oficio y la protección de quienes lo ejercen.
El periodismo independiente ha trascendido la definición tradicional
El exilio forzado sigue siendo una de las consecuencias más dolorosas de este entorno hostil. Decenas de periodistas ejercen hoy desde fuera de Nicaragua, enfrentando precariedad económica, rupturas familiares y el desafío de informar a distancia en condiciones limitadas. Nuestros estudios registran un impacto psicoemocional significativo, así como una preocupante inestabilidad laboral que compromete la sostenibilidad del trabajo periodístico.
Paralelamente, los ataques digitales se han consolidado como una forma recurrente de agresión. Las campañas de difamación, el acoso coordinado en redes sociales y la vigilancia tecnológica buscan intimidar, desacreditar y desgastar. En este entorno, la seguridad digital y la protección de fuentes se han convertido en pilares estructurales de la práctica periodística.
En Nicaragua, el periodismo independiente ha trascendido la definición tradicional de profesión: se ha convertido en un acto de resistencia democrática. Su labor preserva la memoria histórica, visibiliza abusos de poder y mantiene abierto un espacio indispensable para el escrutinio público.
En este Día Nacional del Periodista Nicaragüense, desde FLED reiteramos nuestra exigencia de restablecer de manera urgente las garantías para el ejercicio libre, seguro y sin represalias del periodismo. Llamamos al cese inmediato de las prácticas de hostigamiento, criminalización y despojo que afectan al gremio.
Sin prensa independiente, el debate ciudadano se debilita y el derecho a la información queda bajo asedio.
Porque informar no es un delito; es un servicio esencial para la libertad.

